La rigidez estática y dinámica de la carrocería es un requisito esencial para numerosas características de los vehículos. Una vibración mínima de la carrocería es la base para un óptimo aislamiento de los ruidos transmitidos. Reducir al mínimo el movimiento interno de la carrocería contribuye a aumentar el agarre a la carretera, y el agarre al tomar una curva, además de mejorar las características de maniobrabilidad.